Viva la muerte, la patente
02 noviembre 2022
Jorge Berthely
Opinión

“Viva la muerte, la patente”

Qué osadía la de los mexicanos que celebran la muerte…” Ya perdí la cuenta de las tantas veces que he escuchado esta frase proveniente de extranjeros. En tono de sorpresa, curiosidad o asombro. Los mexicanos deberíamos celebrar el Día De Muertos; el Halloween nos arrebata las tradiciones…” También perdí la cuenta de las tantas veces que he escuchado esta frase proveniente de compatriotas, en tono de nostalgia, coraje y fatalismo.

Mi generación millenial llena de treintonas, treintones y jóvenes en plena crisis existencial, crecimos con el discurso casi adoctrinador de que si festejábamos Halloween, estábamos curiosamente matando la fiesta tradicional de la muerte, una yuxtaposición poética y redundante.

Quienes aseguraban el fin de las tradiciones, son esas abuelitas y abuelitos que en su gran mayoría hoy encabezan nuestras ofrendas. Me gustaría hablarle a sus fotografías rodeadas de velas, flores de cempasúchil, un plato de pan y un vaso de leche; para decirles lo que esta generación ha hecho con el Día De Muertos.

Comenzaría platicándoles que ya llevamos varios años posicionando la festividad como el sello de México ante el mundo, que nos seguimos disfrazando de monstruos y brujas el 31 de octubre. Pero que las catrinas y catrines se convirtieron en una especie de Micky Mouse o el Hombre Araña, los vemos por todos lados.

Ahora estas fechas, se debaten como un fenómeno de “exportación y expropiación cultural”. El fatalismo en el discurso dejó de ser “¿Qué va a pasar con el Día de Muertos?” y paso a ser ¿Quién se queda con el dinero del Día de Muertos?”.

Las industrias de la moda, el cine y la música; se suben a esta ola que año con año va dejando mejores dividendos. Para este 2022 algunas cámaras empresariales esperan una derrama económica mayor a los 30 mil millones de pesos en el país. En efecto, sin contar las ganancias de la nueva colección de tenis, el nuevo sencillo de tal artista o la película que se lanzará en estas fechas. Pero aunque a muchos les pese, gracias a esos impactos globales es que hoy existe esa cifra generada sólo en los primeros dos días de noviembre.

El turismo se ha convertido en la clave que abrió las puertas a una prosperidad incluyente en estas festividades. En los casos de éxito se encuentra Pomuch, Campeche. Un poblado de casi 9 mil habitantes que tiene en el tradicional Hanal Pixán, la limpieza de huesos de sus difuntos. Práctica que ha generado tal impacto y curiosidad que este año recibieron la misma cantidad de turistas que de población, según los reportes de autoridades locales. Esto ha movilizado a viajeros a ciudades cercanas como Cancún y Mérida, donde la oferta entorno a estas fechas ha crecido cada vez más.

No podemos dejar afuera al bellísimo Pátzcuaro y la Isla de San Janitzio en Michoacán. Estos poblados que son el escenario posicionado por la película “Coco”, pero que han sabido mantener la belleza de las tradiciones haciendo de estas, sus fechas más importantes y de mayores ingresos. Podemos mencionar el desfile de catrinas en la CDMX, eventos en los parques temáticos de la Riviera Maya y todo lo que se pinta de naranja en los primeros días del mes.

A esas abuelas y abuelos también les diría con orgullo que sus nietas y nietos han mantenido más viva que nunca esta hermosa tradición. Que han aparecido nuevos retos como el fomento al consumo local, el impulso nacional al cultivo de la flor de cempasúchil e incluso una repartición más equitativa de los recursos generados.

También me encantaría presumirles que hoy más del 70% de los hogares mexicanos han colocado una ofrenda adaptada a lo que los precios de la inflación nos permiten y que con mucho amor los seguimos y seguiremos recordando.

Como carta a la posteridad; espero que la frase que escuchen las siguientes generaciones sea:Que astutos los mexicanos que han sabido capitalizar muy bien la fiesta de la muerte”…

Dedicado con cariño a quienes estén en las fotografías de nuestras ofrendas y en el recuerdo de los corazones.

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