Por su silencio, hablamos todas...
27 abril 2022
Fernanda Mexía
Noticias
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Por su silencio, hablamos todas...

"¿A poco no es injusto? Salimos a la calle y estamos expuestas” tras las últimas olas de violencia de género en el país y en el mundo.

Dicen que la libertad de uno termina en donde comienza la del otro, pero ¿Cómo elige ese otro en dónde empieza en realidad?

La lucha por la igualdad de género en la historia moderna le ha costado a la mujer cientos y cientos de años. Recuerdo cómo de chiquita leía en los libros de historia que fue hasta el año de 1955 cuando la mujer pudo emitir su voto por primera vez en nuestro país... Sin duda un gran parteaguas en la historia. El tema, es que para los 90, durante mi infancia, el rol femenino en la toma de decisiones ya no era un problema, era otro mucho más grande.

Aprovecho y agradezco mi primer acercamiento a través de este espacio en el portal aztecaquintanaroo.com para plasmar mi pensar respecto a diversos temas... En esta ocasión decidí escribir sobre lo que me ha estado dando vueltas en la cabeza a partir de las últimas olas de violencia de género, y sobre todo, de lo injusto que me parece, como mujer, tener que salir de casa con miedo o bien, con la incertidumbre de lo que podemos encontrar allá afuera.

Sé que el tema de los feminicidios o de la violencia de género no es nuevo... Las muertas de Juárez en los 90´s marcaron un precedente para poder tipificar este delito como tal, y desde entonces cada caso ha resonado más y más fuerte, a gritos de justicia.. Apenas la semana pasada aparecía en todos los medios la muerte de Debanhi Escobar; seguimos la desaparición de María Fernanda Contreras y de otras decenas más de mujeres en Nuevo León, Veracruz, la CDMX, Oaxaca o Chiapas que son los estados con mayor incidencia de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

¿A poco no es injusto? Salimos a la calle y estamos expuestas. Obedecemos el confinamiento y aumentan los casos de violencia de género. Ataques por extraños, conocidos, por las mismas parejas sentimentales; esta semana realicé un reportaje sobre las técnicas básicas de la defensa personal, pues creo que en caso de encontrarnos en alguna situación de riesgo pudiera ser útil por lo menos dar un poco de batalla, y con suerte, librarnos del acosador y salir corriendo… Claro que son técnicas que se tienen que practicar, saber reaccionar de acuerdo a cómo te llega un ataque. Pero entonces, ¿a poco no es injusto que ahora, aprender a defendernos sea, más que una opción, una necesidad?

En qué momento dejamos atrás la lucha por un papel de participación dentro de la sociedad y empezamos a luchar por el derecho a la vida, a vivir con libertad. Si, podemos aprender defensa personal, o evitar salir solas a la calle, podemos pedirle un “ride” a algún amigo en lugar de tomar un taxi, pero, lo más triste es que el escenario en el que podamos salir a la calle solas, como y cuando querramos, está todavía muy lejos… Mientras tanto, nos queda seguir cuidándonos entre nosotras, seguir exigiendo justicia para que paguen los que la deben, y recordarle al mundo que nuestra libertad no termina en donde el otro cree que empieza la suya.

Es un grito al unísono… Nos queremos vivas, y sin miedo.

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