En la cultura azteca, cada signo tenía un significado especial y uno de los más queridos era el del Perro, también conocido como Itzcuintli, un símbolo relacionado con la lealtad, la bondad y la protección.
Las personas nacidas bajo este signo suelen destacar por su gran corazón y su capacidad para ayudar a los demás sin esperar nada a cambio.
Dentro del horóscopo azteca, el Perro representa la fidelidad, la sensibilidad y la mansedumbre, por lo que quienes pertenecen a este signo son vistos como personas confiables, tranquilas y muy cooperativas.
Además, tienen un talento natural para servir y apoyar a quienes los rodean. Son esos amigos o familiares que siempre están cuando más se les necesita.