El hombre se acercó reiteradamente al animal que descansaba, provocando la reacción defensiva del lobo marino, quien abrió la boca e intentó alcanzar su mano.
Testigos grabaron la escena y la viralizaron en redes sociales, generando un intenso debate sobre la convivencia responsable con la fauna marina y la importancia de respetar a los animales.
La Fundación Mundo Marino recordó que se debe mantener distancia, evitar contacto físico y no interferir en el descanso de los ejemplares, especialmente si están heridos o son jóvenes.
La conciencia y el respeto son clave para proteger a la fauna y a los turistas.