El horizonte azul y el rumor de las olas esconden un secreto para renovar el cuerpo y la mente. En Azteca Quintana Roo te contamos acerca de por qué la gente va a la playa para recargarse de energía.
La ciencia confirma que la playa beneficia al cerebro y a la salud mental. Visitar la costa alivia el estrés al reducir los niveles de cortisol y estabilizar el ritmo cardíaco. El sonido de las olas y el paisaje marino promueven ondas cerebrales de relajación, aumentando la producción de serotonina y dopamina para mejorar el ánimo y la claridad mental. Además, la arena y el agua favorecen una actividad física moderada que ayuda a estar más activo y cambia la percepción del dolor. Estos efectos recargan la vitalidad de manera natural.