Adoptar el movimiento animal como método de entrenamiento es una forma excelente de mejorar la agilidad y la fuerza funcional. Sin embargo, al ser una disciplina que exige un esfuerzo inusual para nuestras articulaciones, es vital comenzar con una base sólida. Si quieres sumarte a la tendencia de los quadrobics, en TV Azteca Quintana Roo te presentamos la ruta para hacerlo correctamente, y no necesariamente debes ser un therian para practicarlo.
El calentamiento: El paso innegociable de los quadrobics para no lesionarte
Antes de poner las manos en el suelo, debes preparar tus músculos. Los expertos coinciden en que un buen calentamiento oxigena la sangre y libera la tensión acumulada. En los quadrobics, las muñecas, los hombros y los tobillos reciben una carga considerable, por lo que los ejercicios de movilidad son esenciales para aumentar el flujo sanguíneo y evitar esguinces. No omitas esta fase; un cuerpo bien preparado es menos propenso a sufrir contracturas.
De la teoría a la práctica: Domina lo básico
Corretear, gatear y galopar son los pilares de esta actividad. Antes de intentar saltos complejos, es fundamental familiarizarse con la postura. Una recomendación muy útil es consultar tutoriales en plataformas como YouTube para observar la técnica correcta de apoyo y distribución del peso. Entender la mecánica del movimiento antes de ejecutarlo reduce drásticamente el riesgo de seguir instrucciones de forma errónea y lastimarse.
Progresión constante: Encuentra tu propio ritmo
Una vez que domines los desplazamientos básicos, el siguiente paso es añadir dinamismo. No intentes alcanzar una intensidad máxima en tu primera semana. La clave está en escuchar a tu cuerpo y superar tus límites de manera gradual. Experimentar con diferentes ritmos te permitirá trabajar la resistencia cardiovascular sin comprometer tu seguridad. El objetivo es lograr una mejora física duradera, no una fatiga extrema inmediata.
Escucha las señales: Prevención de lesiones
Aunque los quadrobics son divertidos, son sumamente exigentes. Es normal sentir un ligero malestar muscular al día siguiente, pero el dolor punzante en las articulaciones es una señal de alerta. Aprende a distinguir la fatiga del tejido muscular de un daño articular real.
Si sientes una molestia inusual, detente de inmediato y consulta a un especialista. Proteger tu integridad física es lo más importante para disfrutar de esta disciplina a largo plazo.
La tierra tiene una segunda luna, y ha estado con nosotros desde hace 60 años
