Su origen se remonta a la antigua Grecia y Roma, donde se rendía homenaje a diosas madres como Rea o Cibeles. Pero la celebración moderna nació mucho después, en Estados Unidos, tras la Guerra Civil.
Fue gracias a activistas como Anna Jarvis, quien impulsó la idea de dedicar un día especial a las madres en honor a la suya. Su esfuerzo logró que en 1914 se oficializara el Día de la Madre el segundo domingo de mayo.
En países como España, primero se celebraba en diciembre, pero desde 1965 se cambió al primer domingo de mayo, una fecha más ligada a la primavera y a la figura materna.