El sargazo es una macroalga marrón del género Sargassum que flota en el océano gracias a pequeñas burbujas de gas. Aunque en el mar ayuda a peces y tortugas, cuando llega en grandes cantidades a la costa se convierte en un problema para el medio ambiente y el turismo.
Cuando se acumula en las playas, el sargazo bloquea la luz y el oxígeno en el agua, afectando corales y la vida marina, y al descomponerse puede oler mal y hasta irritar la piel o respirar.
Hoy se buscan soluciones como barreras en el mar y limpieza responsable y también formas de aprovechar este alga de manera sostenible.