Desde 2022, especialistas, organizaciones ambientalistas e incluso buzos advirtieron sobre los riesgos del tramo elevado entre Playa del Carmen y Tulum.
Señalaron posibles derrumbes, socavones y daños irreversibles al sistema de cuevas subterráneas, cenotes y al acuífero maya, aunque se promovieron amparos para detener la obra del Tren Maya, Andrés Manuel López Obrador decidió continuar el proyecto al clasificarlo como asunto de seguridad nacional y bloquear la resolución judicial mientras avanzaban los trabajos.