El Mar Caribe no fue obstáculo para la determinación del nadador potosino David Olvera, quien ha dejado una huella imborrable en la historia del deporte nacional. En una proeza que combinó resistencia física y fortaleza mental, Olvera logró completar una travesía de 85 kilómetros en mar abierto, estableciendo un récord histórico al unir nadando la isla de Cozumel con las playas de Cancún.
La hazaña no fue sencilla. Durante 16 horas y 40 minutos de nado continuo, el atleta se enfrentó a las cambiantes corrientes marinas y al desgaste físico extremo.