Este lunes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, soltó una "bomba" informativa tras una llamada con su homólogo, el primer ministro de India, Narendra Modi. ¿El resultado? Un acuerdo comercial que promete cambiar el rumbo de la guerra en Ucrania y, de paso, darle un empujón a la nueva era del petróleo en Venezuela.
A través de su plataforma Truth Social, Trump confirmó que India —uno de los clientes más grandes de Rusia— ha aceptado cerrar el grifo al crudo de Moscú. A cambio, el gigante asiático se comprometió a comprar mucho más petróleo de Estados Unidos y, ojo aquí, de Venezuela. La meta es clara: dejar a Rusia sin los recursos que financian su invasión.
Adiós a los aranceles: India se pone las pilas
Por otro lado, Trump anunció que, por puro "respeto y amistad" a Modi, Washington bajará de inmediato los aranceles a los productos indios, pasando del 25% al 18%. Por su parte, el Gobierno de Modi ya está trabajando para que las barreras arancelarias para productos estadounidenses lleguen a cero.
Pero la cifra que realmente mareó a los analistas fue la inversión: India se comprometió a meterle más de 500 mil millones de dólares a los sectores de energía, tecnología y agricultura de Estados Unidos.
Venezuela: El nuevo jugador estrella
Lo más interesante es cómo Venezuela entró en la ecuación. Tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el sector petrolero venezolano se ha ido liberando, y Trump no perdió el tiempo.
Apenas el viernes pasado, Modi platicó con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para "profundizar la cooperación energética". Con este movimiento, India no solo deja de financiar a Rusia, sino que también le da la espalda al crudo de Irán, algo que Washington venía exigiendo desde hace meses.
Con este pacto, la administración Trump asegura que el fin de la guerra entre Rusia y Ucrania está más cerca que nunca, pues Rusia acaba de perder a uno de sus compradores más fieles y millonarios.
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