¡Una advertencia que está dando de qué hablar! En Azteca Quintana Roo te contamos acerca de por qué una mujer decidió dejar de usar ChatGPT y recomienda a todos hacer lo mismo.
La joven compartió en video que después de depender mucho de la inteligencia artificial para escribir textos, responder mensajes, redactar correos e incluso pensar ideas, notó que su mente empezó a funcionar diferente. “Ya no pienso igual”, dice con preocupación. Explica que antes estructuraba sus ideas sola, buscaba palabras precisas y desarrollaba argumentos con esfuerzo propio. Ahora, al intentar escribir sin la herramienta, siente que su cerebro se queda en blanco, le cuesta organizar pensamientos y le falta fluidez.
Ella describe que ChatGPT se volvió una muleta: en lugar de razonar paso a paso, simplemente pide la respuesta lista. Con el tiempo, esa comodidad le generó sensación de vacío mental y dependencia. “Mi mente ya no funciona como antes”, asegura, y recomienda desconectarse para recuperar la capacidad de pensar de forma independiente.
El video se viralizó rápidamente con comentarios divididos: algunos apoyan su reflexión y admiten sentirse igual, mientras otros defienden que la IA es solo una herramienta. Expertos en neurociencia han señalado que el uso excesivo de asistentes puede reducir el esfuerzo cognitivo activo y afectar la memoria de trabajo a largo plazo.
Esta experiencia invita a reflexionar sobre cuánto dependemos de la tecnología para pensar.