Empieza sofriendo cebolla y ajo en mantequilla.
Paso a paso
Agrega arroz arborio y remueve un par de minutos para potenciar su sabor. Incorpora un chorrito de vino blanco y deja que se evapore.
Después, añade caldo caliente poco a poco mientras remueves suavemente para lograr esa textura cremosa tan característica del auténtico risotto italiano.
Cuando el arroz esté al dente, añade queso parmesano y un poco más de mantequilla para conseguir un acabado irresistible.
Y listo, ya tienes un risotto perfecto, cremoso y lleno de sabor.