Todo empezó en los años 30, cuando un equipo de natación de una universidad en Estados Unidos viajó a Florida para entrenar en clima cálido y otros estudiantes dijeron: ‘yo también quiero ir’.
Con el tiempo, esto se volvió una tradición: una semana de vacaciones de primavera donde los estudiantes descansan del estrés escolar y aprovechan para viajar, ir a la playa y divertirse.
Lo que inició como algo deportivo, hoy es todo un fenómeno global con fiestas, viajes y destinos como Cancún.