En varias regiones del país asiático, los lácteos no son comunes, por lo que la pizza suele adaptarse a sabores locales. En lugar de abundante queso, algunos establecimientos ofrecen combinaciones con mariscos, maíz, frutas o salsas agridulces. Incluso, la cantidad de queso puede ser menor a la que estamos acostumbrados en México.
De acuerdo con testimonios de viajeros, la experiencia puede resultar sorprendente para quienes esperan una receta clásica italiana. Esta adaptación refleja cómo la gastronomía internacional se transforma según la cultura.