¿Creías que todos los animales duermen igual? Pues no. En la naturaleza hay especies que llevan el descanso a otro nivel.
Los pingüinos barbijo realizan hasta 10 mil microsiestas al día para mantenerse atentos mientras cuidan a sus crías.
Algunas aves tienen una habilidad increíble: pueden dormir con solo la mitad de su cerebro, lo que les permite seguir volando mientras descansan.
Y si eso te parece raro, los cachalotes duermen en posición vertical, como si estuvieran flotando de pie en el océano.
Por su parte, los pulpos también sorprenden a los científicos porque tienen una fase de sueño activo, muy parecida a la que experimentan los humanos cuando soñamos.