Aunque muchos las ven como aves comunes de la ciudad, las palomas tienen una memoria sorprendente. Estudios científicos revelaron que sí pueden recordar las caras de las personas, especialmente de quienes las alimentan o las espantan constantemente.
En experimentos, las palomas identificaron a personas específicas incluso después de varios días, demostrando que son mucho más inteligentes de lo que imaginamos. Además, pueden distinguir expresiones y asociar rostros con experiencias buenas o malas.
Por eso, la próxima vez que una paloma se te quede viendo fijamente tal vez sí te recuerda.