¡Un susto tan genuino que conquista corazones en redes! En Azteca Quintana Roo te contamos acerca de la tierna y divertida reacción de un niño al descubrir que una estatua viviente no era de piedra.
El pequeño se acercó con curiosidad a la figura inmóvil pintada de gris, que simulaba una estatua clásica en plena calle. De repente, la estatua viviente movió ligeramente la cabeza y extendió la mano hacia él. El niño dio un salto hacia atrás con los ojos muy abiertos, soltó un grito agudo de sorpresa y corrió unos pasos antes de detenerse, mirando incrédulo mientras su rostro pasaba del miedo a la risa nerviosa.
La escena fue grabada por su mamá y se volvió viral por la autenticidad del susto y la expresión de asombro puro del pequeño al entender que era una persona disfrazada.