¡Un secreto geológico que cambia nuestra visión del mundo! En Azteca Quintana Roo te contamos acerca de cómo rocas marinas en el Monte Everest confirman que el punto más alto de la Tierra estuvo alguna vez en el fondo del océano.
Un equipo de geólogos y exploradores halló rocas marinas en la cima, con fósiles de criaturas como braquiópodos, trilobites, crinoideos, conodontos y ammonites. Estas datan del Ordovícico, hace unos 450-470 millones de años, cuando formaban parte del lecho del mar de Tetis, un océano prehistórico desaparecido. La colisión de las placas India y Eurasia elevó el terreno hasta su altura actual, ofreciendo una prueba asombrosa de la tectónica de placas.
El descubrimiento resalta cómo procesos geológicos vastos transformaron un fondo oceánico en la montaña más alta.