El conejo representaba el desarrollo y el progreso. Está regido por la Luna y asociado con Mayáhuel, una figura vinculada a la fertilidad y la abundancia.
Las personas nacidas bajo este signo suelen ser trabajadoras e incansables. No le temen al esfuerzo y saben que los grandes resultados se construyen paso a paso.
Además, destacan por su habilidad para administrar recursos. Son personas que saben cuándo ahorrar, cómo invertir su tiempo y de qué manera aprovechar las oportunidades que se presentan.