Caña o Acatl, es un signo profundamente ligado a la luz y la sabiduría.
Para esta cultura, la caña tenía un valor sagrado, al punto de ser utilizada por los sacerdotes en sus ceremonias más importantes.
Las personas nacidas bajo este signo, regido por Júpiter y asociado al dios Tezcatlipoca, destacan por su inclinación hacia la actividad intelectual. Son apasionadas por sus ideales y suelen tener convicciones firmes.
Sin embargo, no buscan el conflicto. Prefieren mantener el equilibrio y evitar confrontaciones innecesarias.
En esencia, Caña o Acatl representa una mente brillante, guiada por principios y en constante búsqueda de equilibrio.