Acatl representa a personas polifacéticas, capaces de desenvolverse en distintos ambientes, aunque a veces pueden mostrarse contradictorias. Tienen una gran capacidad de adaptación y un encanto natural que les permite destacar dondequiera que estén.
Su planeta regente es Júpiter, símbolo de expansión y crecimiento, y su divinidad es Tezcatlipoca, asociada al cambio, el poder y la transformación.