Jaguar, también conocido como Océlotl.
Las personas nacidas bajo este signo se distinguen por su nobleza y su gran energía. Poseen un carácter fuerte, que las impulsa a enfrentar la vida con determinación.
La ambición y el orgullo forman parte esencial de su personalidad, llevándolas a buscar siempre destacar y alcanzar sus metas.
Su energía está regida por Júpiter, el planeta de la expansión y el crecimiento.
Y su guía espiritual es Tlazoltéotl, divinidad asociada a la transformación y la purificación.