El signo Mono, conocido como Ozomatli, posee una energía muy especial dentro de la tradición azteca.
Los antiguos aztecas estaban fascinados con este animal, ya que creían que representaba la inventiva, el ingenio y la alegría. El mono era visto como un símbolo de creatividad y diversión, siempre presente en fiestas, celebraciones y momentos de entretenimiento.
También estaba vinculado con el dios del fuego, lo que refuerza su carácter dinámico, expresivo y lleno de vitalidad.
Las personas nacidas bajo este signo suelen ser muy francas y espontáneas. Dicen lo que piensan sin muchos filtros, algo que puede causar algunos malentendidos en sus relaciones, pero que también refleja su autenticidad y sinceridad.