En el horóscopo azteca, la Serpiente, también conocida como Cóatl, es un símbolo poderoso y ancestral.
Para los aztecas, la serpiente representaba energías profundas ligadas al agua y a la tierra, fuerzas esenciales de la vida.
Este signo está regido por Saturno y se asocia con la diosa Chalchiúhtlicue, vinculada a la fertilidad y la abundancia.
Quienes nacen bajo este signo suelen ser personas previsoras, seductoras y, en ocasiones, caprichosas.
La Serpiente es transformación, intuición y poder un espíritu que fluye entre la tierra y el agua.