Ciervo:
Las personas nacidas bajo este signo se caracterizan por su tranquilidad. Son seres serenos, que prefieren la armonía antes que el conflicto. Su presencia transmite paz y equilibrio a quienes los rodean.
Son tiernas, sensibles y empáticas. Tienen una capacidad natural para comprender a los demás y ofrecer apoyo sin necesidad de grandes palabras. Su dulzura no es debilidad, sino una forma de fortaleza silenciosa.
Irradian confianza. Los demás se sienten cómodos a su lado, seguros, escuchados y valorados. Son ese tipo de persona a la que se acude cuando se necesita consejo o simplemente compañía sincera.