Una historia poco común dentro del mundo de la tecnología conecta el hackeo de un dispositivo icónico con su posterior contratación en la misma empresa. Nicholas Allegra, conocido como “Comex”, creó en 2010 el primer jailbreak ampliamente utilizado para el iPhone 4, explotando una vulnerabilidad en una biblioteca de Safari. Un año después lanzó JailbreakMe 3.0, compatible con varios dispositivos iOS, incluido el iPad 2.
En 2011, Apple contrató a Allegra como “becario remoto”, aunque su relación con la empresa no duró demasiado. En 2012, el joven anunció en Twitter que ya no formaba parte de la compañía, explicando que había olvidado responder un correo electrónico en el que se le preguntaba si continuaría un año más en el puesto.
Al no recibir respuesta, Apple dejó sin efecto el contrato. Posteriormente, Allegra se unió a Google en 2013 y continuó su carrera en el sector de la seguridad informática.













