Un caso poco común marcó el debate sobre la relación entre inteligencia artificial y seguridad pública en Estados Unidos. Darren Zhou, exanalista financiero de 25 años, fue sentenciado a ocho años de libertad condicional después de que OpenAI reportara al FBI mensajes en los que describía su plan para secuestrar y asesinar a su expareja.
Según documentos judiciales, Zhou utilizó ChatGPT en marzo de 2026 para detallar amenazas de muerte y mencionar la compra de armas como un AR-15 y una pistola Glock. El equipo de seguridad de OpenAI activó un protocolo de emergencia al detectar riesgo grave, lo que permitió a las autoridades intervenir antes de que ocurriera el ataque.
El 13 de agosto de 2026, Zhou se declaró culpable de tres cargos, incluyendo amenazas de muerte y acoso digital, aceptando restricciones estrictas como monitoreo electrónico y tratamiento psicológico obligatorio.










