¡Un mimo que convierte la calle en escenario y a los transeúntes en su espejo! En Azteca Quintana Roo te contamos acerca de este artista que paraliza las redes con imitaciones tan perfectas que parecen un reflejo humano vivo.
Disfrazado completamente de blanco, con maquillaje clásico y guantes negros, el mimo se coloca en una esquina concurrida y comienza a copiar cada movimiento de las personas que pasan: el paso apresurado de un peatón, el gesto de revisar el celular, el balanceo de una bolsa o incluso el bostezo repentino. Su precisión es asombrosa: sincroniza gestos, velocidad y postura con exactitud milimétrica, generando risas, sorpresa y aplausos espontáneos.
El video acumuló millones de reproducciones por la habilidad extrema de observación y el humor sutil que transmite, convirtiéndolo en un fenómeno viral.