El 14 de febrero se celebra en muchísimos países como el Día de San Valentín o el Día del Amor y la Amistad, y aunque hoy lo asociamos con flores, chocolates y tarjetas, la historia es bastante más antigua y compleja.
Todo empezó en la Antigua Roma: existía un festival pagano llamado Lupercalia a mediados de febrero, relacionado con la fertilidad y con rituales del calendario primaveral.
Luego, ya en el siglo V, la Iglesia Católica transformó esa fecha en una celebración religiosa en honor a un mártir llamado San Valentín, un santo de quien se cuentan varias historias, como que ayudaba a parejas y defendía el amor en tiempos difíciles.
No fue hasta la Edad Media, con poetas como Geoffrey Chaucer, que el 14 de febrero se vinculó de forma más clara con el amor romántico y las cartas entre parejas.