En las últimas horas, las redes sociales se han inundado de impactantes imágenes y videos que muestran un fenómeno impactante: el cielo de Venezuela se tiñó por completo de un rojo intenso y brillante. Un evento natural que llega tras el devastador terremoto en el país, por lo que muchos se preguntan si hay coincidencia.
¿Se trata de una señal apocalíptica, una alerta de nuevos sismos o tiene una explicación científica? Aquí te contamos lo que descubrieron los expertos.
Esto se sabe del cielo rojo en Venezuela
En las imágenes que circulan en las redes sociales, se puede observar cómo el cielo de Caracas y otras ciudades del país se comenzaron a teñir de un color rojizo durante el atardecer generando alarma entre los ciudadanos.
Como era de esperarse, el temor colectivo llevó a muchas personas a asociar el color del firmamento directamente con los movimientos telúricos, interpretándolo como un presagio o una "luces de terremoto". Sin embargo, la comunidad científica ha salido a aclarar la situación para traer calma a la población.
Cielo rojo en Caracas lo que faltaba llegó vecna pic.twitter.com/1UduvI0vgY
— A de Alpha💤 (@adriandbtr) July 1, 2026
La verdadera razón científica detrás del cielo rojo
A pesar de la impactante coincidencia temporal, los científicos y meteorólogos explicaron que el cielo rojo no fue causado por los terremotos, sino por un fenómeno óptico e hidro-meteorológico conocido como Dispersión de Rayleigh (o Rayleigh scattering).
Según el meteorologo Rubén Capote, señaló que no se trataba de un evento 'sobrenatural' y explico cómo ocurre este fenómeno en el cielo.
"No está pasando nada sobrenatural que hizo que hoy se pusiera el cielo rojo en Venezuela. Es básicamente un fenómeno óptico muy común que sucede en cualquier parte del planeta. Tiene un nombre y se llama la dispersión de Rayleigh", señaló.
Además de ello, Capote señaló que todo se reduce a cómo viaja la luz durante el ocaso. Al atardecer, los rayos del sol deben atravesar una capa de atmósfera mucho más extensa antes de que podamos percibirlos. En este largo recorrido, los tonos con ondas más cortas, como el azul y el morado, terminan perdiéndose y dispersándose en el camino, lo que permite que los colores de onda larga, como el rojo y el naranja, sobresalgan con una fuerza e intensidad mucho mayor.
Así fue el MOMENTO del terremoto en el aeropuerto de Venezuela
