¡Un idioma que se apaga, el legado perdido para siempre! En TV Azteca Quintana Roo te contamos acerca de las consecuencias profundas cuando muere el último hablante de un idioma, un fenómeno que borra culturas enteras y conocimientos únicos.
Cada 40 días se extingue una lengua, proyectando la pérdida de 3,500 para 2100. Con solo 23 idiomas hablados por la mitad de la población mundial, la diversidad lingüística se reduce drásticamente. Un idioma muere gradualmente: comunidades se encogen, jóvenes dejan de aprenderlo como lengua materna, y con el último hablante fluido se va para siempre.
Se disipan tradiciones, identidades y herencias. Altera percepción del mundo. Adolescentes indígenas sin dominio de su lengua materna tienen seis veces más riesgo de ideas suicidas y abuso de sustancias.
Las razones por las cuales un idioma desaparece, tiene que ver con el comercio, la migración, la opresión, y el cambio climático.
Este silencio lingüístico equivale a perder bibliotecas enteras de sabiduría humana.