El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite cuando una persona infectada tose, estornuda o habla y expulsa gotitas con el virus que otra persona puede inhalar.
Los síntomas típicos del sarampión incluyen fiebre alta, tos, ojos rojos e irritados, y una erupción roja que empieza en la cara y se extiende al cuerpo.
Esta enfermedad puede ser grave, especialmente en niños pequeños, personas no vacunadas o con sistema inmunológico débil, y en algunos casos puede causar complicaciones como neumonía o inflamación del cerebro.