Un virus altamente contagioso conocido como el “virus del vómito” está aumentando su presencia en gran parte de Estados Unidos y las autoridades sanitarias ya siguen de cerca su propagación.
Se trata del norovirus, una infección gastrointestinal que provoca vómitos repentinos, diarrea, náuseas y fuertes cólicos estomacales. De acuerdo con datos de vigilancia en aguas residuales, los niveles del virus se mantienen altos en varias regiones del país, especialmente en el noreste.
Expertos señalan que el norovirus se transmite fácilmente a través de alimentos, agua o superficies contaminadas, además del contacto cercano con personas infectadas.