El 14 de abril de 2026 se cumplirán 114 años del hundimiento del RMS Titanic, que colisionó contra un iceberg y causó la muerte de más de 1,500 personas, desencadenando una serie de cambios en la historia de la navegación; una expedición mostró que el pecio del barco se deterioró, a tal grado que su barandilla de proa se desplomó. Todos los detalles, en TV Azteca Quintana Roo.
Recuerdan al Titanic a más de 100 años de su trágico viaje inaugural
Como se recuerda, el RMS Titanic —segundo buque de lujo de la 'Clase Olympic', propiedad de la naciera británica White Star Line— se hundió en el frío Océano Atlántico Norte, cerca de Terranova, la madrugada del 14 al 15 de abril de 1912, siendo la tragedia no relacionada con guerras más fuerte, con muchas pérdidas humanas.
Asimismo, a lo largo del tiempo, tras su hallazgo en 1986, expertos indicaron que el naufragio terminará por desplomarse y en algunos años, el llamado 'Barco de los Sueños' o 'El que no se podía hundir', desaparecerá.

La caída de la barandilla de proa, la cara más vista del Titanic
En una expedición realizada en 2024 mostró el estado del deterioro del Titanic en las profundidades del océano, que se volvió su tumba y la de más de 1,500 personas que perecieron durante su hundimiento; en este nuevo 'viaje' al pecio, los investigadores captaron que la barandilla de proa, del lado de 'puerto' del navío construido en Belfast, ya se había desplomado en el lecho marino, lo que remarca el avance de la corrosión del acero con el que fue hecho.
Asimismo, revelaron que fueron 4.5 metros del barandal de proa los que se cayeron de su sitio original; como se recuerda, el RMS Titanic desarrolló su propias bacteria, llamada Halomonas Titanicae, que es el encargaod de 'comerse rápidamente' el barco, y que fue descubierta en sus restos en 2010.
La cruda realidad es que el Titanic se está desintegrando, y expertos prevén que para el 2030 o años posteriores, el pecio haya sucumbido. Aunque estas expediciones generan debate sobre la ética de intervenir en una tumba submarina, el valor arqueológico de rescatar visualmente estas piezas. Es una carrera contra el tiempo para preservar la historia de una tragedia que sigue fascinando al mundo en pleno 2026.
