Cuando los frentes fríos y las bajas temperaturas llegan, lo que menos quieres es resfriarte o afectar tu salud. Aquí van recomendaciones prácticas y fáciles para cuidarte y cuidar a los tuyos.
Primero, abrígate bien; usa varias prendas una sobre otra, cubre cabeza, manos, orejas y cuello para conservar el calor.
Toma líquidos calientes como té o chocolate para mantener tu temperatura corporal y bebe agua para estar bien hidratado.
Come frutas y verduras con vitamina C como naranja o guayaba para reforzar tu sistema inmunológico.
Evita cambios bruscos de temperatura al entrar y salir de lugares fríos, y si usas calefacción, hazlo moderadamente y con buena ventilación.