¡Un coloso de 400 toneladas desafía la gravedad y surca los cielos! En TV Azteca Quintana Roo te contamos acerca de la física del vuelo que permite a aviones gigantes mantenerse en el aire mediante principios aerodinámicos fascinantes.
El secreto radica en cuatro fuerzas: sustentación, empuje, peso y resistencia. Las alas, con forma de perfil aerodinámico, generan sustentación al hacer que el aire fluya más rápido por arriba que por abajo, creando baja presión superior según el principio de Bernoulli. Esto contrarresta el peso del avión.
Los motores proporcionan empuje potente para superar la resistencia del aire. Un Boeing 747, por ejemplo, necesita velocidad mínima de despegue alrededor de 300 km/h para que la sustentación supere el peso. Flaps y slats aumentan superficie alar en despegue y aterrizaje.
En crucero, el equilibrio perfecto mantiene vuelo estable. Esta ingeniería combina diseño, materiales ligeros y potencia, permitiendo transportar cientos de pasajeros a miles de kilómetros.