El Ciervo es un signo que transmite calma desde el primer momento. Las personas nacidas bajo esta energía suelen ser tranquilas, sensibles y muy cercanas, de esas que te hacen sentir en casa con solo estar a su lado.
Les gusta rodearse de su círculo más íntimo: amigos de confianza, familia y personas con las que pueden ser ellos mismos sin máscaras. No buscan el ruido ni el protagonismo, prefieren la armonía y los vínculos sinceros.
El Ciervo tiene un corazón tierno, pero también una gran fortaleza interior. Su mayor don es crear espacios seguros donde los demás se sienten escuchados, valorados y en paz.