El Mono se distingue por ser una persona perseverante, capaz de avanzar con firmeza a pesar de los obstáculos que la vida le presenta. Su espíritu inquieto lo impulsa a alcanzar sus objetivos sin rendirse, confiando en su capacidad para transformar los retos en oportunidades.
Además, el Mono sabe disfrutar de los placeres de la existencia humana, valorando cada experiencia que enriquece su camino y le da sentido a su crecimiento personal.
Regido por Marte, planeta de la acción y la fuerza, el Mono posee una energía intensa que lo impulsa a actuar con determinación y valentía. La influencia de la divinidad Xochipilli le otorga sensibilidad, gozo por la vida y una conexión especial con el arte, el placer y la renovación espiritual.