Todo comenzó cuando Corey, conocido como “Big Hoss”, pidió ayuda económica a los fans después de sufrir un grave accidente de motocicleta en México, que le dejó varias lesiones y gastos médicos que superan los 100 mil dólares.
Incluso se lanzó una campaña de GoFundMe para cubrir hospitalización, medicamentos y terapia mientras Corey sigue recuperándose.
Rick Harrison negó las versiones de que su hijo le deba dinero, asegurando que él ya pagó todas las facturas médicas mucho antes de que apareciera la recaudación en línea.