La humanidad se encuentra en un punto de inflexión histórico. El famoso Reloj del Fin del Mundo (Doomsday Clock) ha vuelto a ser noticia al posicionarse a tan solo 85 segundos de la medianoche, la distancia más corta y peligrosa desde su creación para el colapso total y en Azteca Quintana Roo te contamos qué significa.
¿Qué significa que el reloj del fin del mundo esté a 85 segundos de la medianoche?
Estar a 85 segundos de la medianoche significa que, según el consenso de los mayores expertos del planeta, la probabilidad de una catástrofe global es extremadamente alta.
La "medianoche" representa el punto del apocalipsis o el colapso total de la vida como la conocemos. Al reducir el tiempo a menos de un minuto y medio, los científicos nos están enviando un mensaje claro: el margen de error para los líderes mundiales ha desaparecido.
El ajuste a 85 segundos refleja una acumulación de crisis que no han sido resueltas. Entre los factores más críticos se encuentran:
- La amenaza nuclear: Conflictos en Europa y Oriente Medio que mantienen el riesgo de una escalada atómica.
- Crisis climática: El 2025 fue uno de los años más calurosos registrados, afectando ecosistemas vitales.
- Tecnologías disruptivas: El uso de IA en armamento y la desinformación masiva que debilita la estabilidad social.
- Erosión de tratados de control de armas.
“Cada segundo cuenta y el tiempo se acaba”, expresó Alexandra Bell, presidenta y consejera delegada del Bulletin, encargado de dar la hora del fin del mundo.
Cabe destacar que la última vez que se actualizó el “Doomsday Clock” , fue en el 2025 y se posicionó a 89 segundos en ese entonces.
¿Qué es el reloj del fin del mundo?
El Reloj del Fin del Mundo es un símbolo visual creado en 1947 por el Boletín de Científicos Atómicos, un grupo que originalmente formó parte del Proyecto Manhattan. Su propósito no es predecir el futuro, sino funcionar como una herramienta de divulgación científica que alerte sobre la vulnerabilidad de la Tierra frente a las tecnologías y acciones creadas por los mismos humanos.
Cada año, el Consejo de Ciencia y Seguridad del Boletín, en consulta con una junta de patrocinadores que incluye a varios Premios Nobel, analiza los eventos mundiales para decidir si la manecilla del minutero debe avanzar o retroceder. En sus inicios, tras la Segunda Guerra Mundial, el reloj se situó a siete minutos de la medianoche; hoy, la realidad es drásticamente diferente. Es un recordatorio de que, aunque la tecnología ha traído progreso, también nos ha dado las herramientas para nuestra propia destrucción, y solo la cooperación internacional puede "atrasar" el tiempo hacia la seguridad.
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