La historia de los Reyes Magos de Oriente aparece por primera vez en el Evangelio de San Mateo, donde se habla de unos sabios o astrólogos que, guiados por una estrella, buscaron al niño Jesús recién nacido en Belén.
Curiosamente, la Biblia no dice que fueran reyes ni dice que fueran exactamente tres, ni da sus nombres; estos detalles vienen de tradiciones posteriores.
Fue en la Edad Media cuando se les empezaron a llamar Melchor, Gaspar y Baltasar, y hoy en día representan sabiduría, realeza y diversidad cultural.