En TV Azteca Quintana Roo te contamos acerca de los terceros lugares, como cafeterías y parques, y su impacto en el bienestar social y emocional.
El sociólogo Ray Oldenburg acuñó este término en 1989: el hogar es el primer lugar, el trabajo el segundo, y el tercero un espacio neutral e informal para interacción libre. Ejemplos clásicos incluyen cafés, tabernas, bibliotecas o parques, donde la conversación fluye sin presiones, fomentando pertenencia y democracia cotidiana.
Estos sitios promueven cohesión social, reducen aislamiento y estimulan creatividad mediante encuentros casuales. En era digital, su ausencia agrava soledad; su presencia nutre vínculos reales, irreemplazables por redes virtuales.
Características clave: accesibles, inclusivos, con habituales que generan calidez. Bebidas o actividades secundarias facilitan charla.
Revitalizarlos –con mesas compartidas y anfitriones amables– fortalece comunidades urbanas, recordándonos que la felicidad surge en interacciones simples y espontáneas.