Resulta que la WWE realizó una ola de despidos en 2026, justo después de WrestleMania, dejando fuera a varias superestrellas en una reestructuración importante del talento.
Entre los nombres que más sorprendieron está el del luchador mexicano Santos Escobar, quien fue dado de baja pese a ser uno de los latinos más destacados dentro de la compañía y haber tenido logros importantes como campeón crucero.
De acuerdo con reportes, esta decisión forma parte de ajustes internos y también estuvo influenciada por temas físicos que lo alejaron de la actividad recientemente.