Una queja en redes que desató una tormenta de críticas. La influencer compartió un video donde se queja de que un médico residente ingresó a su habitación pese a un letrero que colocó pidiendo respeto a su sueño hasta las 8:00 horas. Cubierta con la sábana, simplemente le dijo “bye” al doctor.
Las redes sociales estallaron contra ella, calificándola de déspota y privilegiada, mientras médicos recordaron que la hospitalización no es un hotel privado.