Un streamer estadounidense llamado Lacy transmitía en vivo por primera vez desde Japón. Mientras comía en un restaurante japonés con una chica, mostró accidentalmente el código QR de la mesa que se usa para ordenar.
Los espectadores del chat escanearon el código y comenzaron a pedir cantidades enormes de comida y bebidas para su mesa. La cuenta llegó a miles de dólares y el restaurante tuvo que preparar una gran cantidad de platillos.
Lacy quedó sorprendido al ver la fatura. Afortunadamente, el restaurante fue muy amable y no lo hizo pagar todo el monto. Decidieron repartir la comida entre otras familias presentes.
Este tipo de bromas del chat son cada vez más comunes en transmisiones en vivo y muestran los riesgos de exponer información sensible durante un stream.














