Tailandia liberó 10 mil patos en los arrozales después de la cosecha como método ecológico y económico. Los patos se comen los caracoles, insectos y granos sobrantes que quedan en los campos.
Gracias a esta práctica, los agricultores reducen el uso de pesticidas y tratamientos químicos, mientras que los criadores de patos ahorran en alimento para sus animales. Es una solución donde todos ganan: se controla de forma natural las plagas y se aprovechan los recursos sobrantes de manera sostenible.
El video de los patos comiendo tranquilamente en los arrozales se volvió viral porque muestra un ejemplo exitoso de agricultura ecológica que beneficia al medio ambiente y a la economía local.














