El secreto de este clásico de la cocina italiana es el mimo. En una sartén con aceite, sofríe cebolla y ajo, añade el arroz y un toque de vino blanco.
Paso a paso
Agrega puré de tomate y caldo caliente poco a poco sin parar de remover. Apaga el fuego, añade mantequilla, mucho parmesano y ¡mira qué cremosidad!
Prepáralo hoy mismo y sorprende a todos. ¡Buen provecho!