En Azteca Quintana Roo te contamos acerca de cómo una madre y su hijo dedicaron cinco años de esfuerzo constante para aprender animación 3D desde cero.
Ambos fabricaron de manera completamente artesanal la cinta Niu Lai, enfrentándose a severas críticas iniciales en el entorno digital.
Sin embargo, lo que comenzó como un proyecto limitado y objeto de múltiples burlas en internet, logró revertir drásticamente su destino en las salas de cine.













