Científicos del proyecto CASIE21 detectaron una fractura submarina en el Pacífico, frente a Canadá, en la zona de subducción de Cascadia. Las imágenes sísmicas muestran cómo la corteza oceánica se está dividiendo en varios bloques.
La ruptura abarca una discontinuidad de unos 75 kilómetros y ocurre durante millones de años. El calor y la flotabilidad de placas jóvenes están dificultando su hundimiento.
Así es como las placas tectónicas mueren: se fragmentan y terminan reciclándose en el manto terrestre.













